Cloración salina: qué es y por qué el agua queda más suave
El sistema que genera el cloro a partir de la sal del agua, de forma continua. Menos productos que dosificar, menos olor y un baño más agradable durante todo el verano.

La cloración salina no llena la piscina de agua de mar ni deja el agua salada al gusto. Es un sistema que produce el cloro que necesita el vaso a partir de una pequeña cantidad de sal disuelta, de forma automática y continua. El resultado: un agua más suave con la piel, con mucho menos olor a cloro y un mantenimiento diario más sencillo.
En Menorca, donde muchas piscinas se usan a tope en verano y descansan el resto del año, es una de las opciones que más recomendamos por comodidad y por confort de baño.
¿Qué es la cloración salina?
Un clorador salino (o electrolizador) hace pasar el agua por una célula con placas que, mediante electrólisis, transforman la sal (cloruro de sodio) en cloro activo. Ese cloro desinfecta el agua y, tras actuar, vuelve a convertirse en sal. Es un ciclo cerrado: por eso apenas hay que reponer producto, solo compensar las pérdidas por evaporación, rebose o vaciado.
¿Por qué el agua queda más suave?
Con la cloración salina el cloro se genera de forma constante y en dosis bajas, en lugar de añadirlo a golpes con pastillas o líquido. No hay picos de concentración ni ese olor fuerte que asociamos al cloro: ese olor, en realidad, viene de las cloraminas, que aparecen cuando el cloro tradicional reacciona con restos orgánicos. Al mantener el nivel estable, se forman menos, el agua irrita menos los ojos y la sensación al bañarse es más sedosa.
Niveles de referencia
Ventajas frente al cloro tradicional
Menos productos que dosificar. El sistema genera el cloro solo. Te olvidas de cargar pastillas cada pocos días en plena temporada.
Agua más agradable. Menos olor, menos irritación de ojos y piel, y una sensación de baño más suave, ideal para niños.
Desinfección estable. Nivel de cloro constante en lugar de subidas y bajadas, incluso con la piscina muy usada.
Qué mantenimiento necesita el sistema salino
Cada semana
- pH y cloro
- Nivel de agua
- Cestos y skimmer
Cada mes
- Nivel de sal
- Estado de la célula
- Producción del clorador
Cada temporada
- Limpieza de la célula
- Revisión de electrodos
- Cierre e invernaje
El salino no elimina el mantenimiento: lo simplifica. La célula sigue pidiendo revisión.
Ojo con el pH: la electrólisis tiende a subir el pH del agua. Con cloración salina hay que vigilarlo más de cerca y corregirlo para que la desinfección siga siendo eficaz y el agua no se vuelva turbia.
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