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Cómo recuperar el agua verde de una piscina paso a paso

8 de agosto de 2026

Cómo recuperar el agua verde de una piscina paso a paso

Para recuperar el agua verde de una piscina hay que cepillar el vaso, ajustar el pH, hacer una cloración de choque con la depuradora en marcha y, después, añadir floculante y filtrar durante horas hasta que el agua aclare. En la mayoría de los casos el agua revierte en dos o tres días y sin vaciar la piscina. Si el alga está incrustada en forma de manchas negras, o el agua no mejora tras el tratamiento de choque, lo honesto es parar y llamar a un profesional.

Puntos clave

  • El agua verde es siempre un problema de algas: aparecen cuando falta cloro libre, el pH está descompensado o la filtración se queda corta.
  • El orden importa: primero cepillar el vaso y ajustar el pH, después la cloración de choque, y al final floculante, limpiafondos y lavado del filtro.
  • Los productos químicos de piscina no se mezclan nunca entre sí y se manipulan con guantes, al aire libre y siguiendo la etiqueta del fabricante.
  • Una piscina verde casi nunca se vacía: se recupera con tratamiento químico y filtración.
  • Si el agua sigue verde entre 48 y 72 horas después del choque, o hay alga negra incrustada, es momento de avisar a un profesional.

Por qué se pone verde el agua de la piscina

El verde no es suciedad: son algas vivas multiplicándose en el agua. Y las algas solo prosperan cuando el desinfectante no hace su trabajo.

Lo normal es que fallen una o varias de estas tres cosas:

  • Falta de cloro libre. El cloro libre es la parte del cloro que queda disponible en el agua para desinfectar. Si baja demasiado, las algas tienen vía libre.
  • pH descompensado. El pH mide si el agua tira a ácida o a básica. Fuera de su rango, el cloro pierde gran parte de su eficacia aunque el dosificador esté lleno.
  • Filtración insuficiente. En pleno verano, con el agua caliente, la depuradora necesita más horas de las que necesitaba en mayo. Si se queda corta, el agua se estanca y el alga se asienta.

El calor acelera todo el proceso. En Menorca lo vemos cada julio: una piscina que pasa dos semanas sin control, con sol fuerte y viento que arrastra polvo y calima, puede girarse a verde en cuestión de días. Es el clásico susto del propietario que llega a la isla y se encuentra el agua color sopa.

Antes de tocar nada: diagnóstico y seguridad

No todos los verdes son iguales, y conviene saber cuál tienes antes de gastar un euro en productos.

Qué tipo de verde tienes

  • Verde claro, agua aún translúcida. El alga acaba de arrancar. Es el caso más fácil: el proceso completo suele funcionar a la primera.
  • Verde oscuro, fondo invisible y paredes resbaladizas. El alga ya está agarrada al vaso. Toca cepillar a conciencia y quizá repetir el tratamiento.
  • Manchas negras o muy oscuras incrustadas. Eso ya no es el alga verde común: el alga negra se ancla en juntas y poros del revestimiento y resiste el tratamiento normal. Este caso es para un profesional, con herramienta y producto específicos.

Precauciones con los productos químicos

Antes del paso a paso, lo importante de verdad. El cloro y los correctores de pH son productos serios y merecen respeto:

  • No mezcles nunca productos químicos entre sí, ni en seco ni disueltos. La mezcla puede reaccionar y liberar gases peligrosos.
  • Añade siempre el producto al agua, nunca el agua sobre el producto.
  • Usa guantes y gafas de protección y manipula los envases al aire libre, sin viento de cara.
  • Sigue la etiqueta del fabricante en dosis y tiempos. Cada producto es distinto y la etiqueta manda.
  • Guarda los envases cerrados, separados entre sí y lejos del alcance de los niños.

Si algo de esto te incomoda, no pasa nada por no hacerlo tú. Para eso estamos los que nos dedicamos a esto.

Paso a paso para recuperar el agua verde

Con el diagnóstico hecho y las precauciones claras, este es el proceso que seguimos en cualquier piscina verde.

1. Saca lo grueso y cepilla el vaso

Retira hojas, insectos y todo lo que flote con el recogehojas, y vacía los cestos del skimmer, la boca por donde la piscina traga el agua de la superficie. Después cepilla paredes, fondo y línea de agua. Este paso aburre, pero es clave: el cepillado despega el alga del vaso y la deja en suspensión, donde el cloro sí puede atacarla.

2. Mide y ajusta el pH

Mide el pH con tiras o con un kit de gotas. La normativa española de piscinas de uso público fija el pH entre 7,2 y 8,0 y el cloro libre entre 0,5 y 2,0 mg/l, según el Real Decreto 742/2013, y esos rangos son la referencia que usamos también en piscinas particulares. Para el tratamiento contra el alga interesa la parte baja del rango de pH, porque el cloro trabaja mejor. Corrige con reductor o incrementador de pH siguiendo la etiqueta, con la depuradora en marcha, y deja circular unas horas antes de seguir.

3. Cloración de choque

La cloración de choque consiste en subir el cloro de golpe, muy por encima del nivel de mantenimiento, para arrasar el alga en poco tiempo. Se hace con cloro de choque en gránulos o líquido, disuelto y repartido por el vaso con la depuradora funcionando. Mejor al atardecer o de noche: el sol degrada el cloro y le resta fuerza.

Dos avisos importantes. Uno: nadie se baña hasta que el cloro vuelva a niveles normales, y eso se comprueba midiendo, no a ojo. Dos: respeta la dosis de la etiqueta según los metros cúbicos de tu vaso; más producto no significa mejor resultado.

4. Floculante y filtración larga

Tras el choque, el alga muere y el agua suele pasar de verde a un turbio blanquecino: son partículas muertas demasiado finas para el filtro. Aquí entra el floculante, un producto que agrupa esas partículas microscópicas en grumos más grandes que el filtro ya puede atrapar. Añádelo según la etiqueta y deja la depuradora filtrando muchas horas seguidas, incluso de forma continua uno o dos días.

5. Limpiafondos y lavado del filtro

Cuando el agua aclare, parte de la porquería estará decantada en el fondo. Pásale el limpiafondos despacio y, si tu instalación lo permite, en modo desagüe, para que esa agua sucia no vuelva a pasar por el filtro. Termina con un lavado del filtro; en filtros de arena, un lavado a contracorriente, que invierte el flujo de agua para expulsar la suciedad atrapada. Un filtro sucio es la forma más rápida de volver a la casilla de salida.

Cuánto tarda en recuperarse una piscina verde

Depende del punto de partida, pero una orientación honesta: un verde claro puede quedar resuelto en 24 o 48 horas; un verde oscuro con alga agarrada suele pedir dos o tres días y a veces un segundo choque. La temperatura del agua y las horas reales de filtración marcan la diferencia. Desconfía de quien te prometa el agua cristalina en una tarde: puede salir bien, pero no es lo habitual.

Cuándo parar y llamar a un profesional

Ser honestos también es decirte cuándo no seguir por tu cuenta:

  • El agua sigue verde entre 48 y 72 horas después del choque. Algo más está fallando: filtro saturado, alga resistente o un desequilibrio que las tiras no ven.
  • Hay alga negra incrustada. Necesita tratamiento específico y trabajo mecánico sobre el revestimiento; el choque normal no la elimina.
  • La piscina pierde agua o el nivel baja más de lo que explica la evaporación. Tratar el agua sin resolver una fuga es tirar producto y dinero.
  • El filtro no remonta: presión rara, agua que vuelve turbia enseguida o arena en el vaso.

En esos casos, un diagnóstico profesional a tiempo sale más barato que semanas de prueba y error con químicos.

Cómo evitar que el agua se vuelva a poner verde

El agua verde casi siempre se incuba en semanas de descuido, no en un día. La receta preventiva es poco glamurosa: medir pH y cloro cada semana, filtrar las horas que el calor pida, cepillar de vez en cuando y vigilar el agua tras tormentas o días de calima. Si quieres afinar la rutina, aquí explicamos cada cuánto necesita mantenimiento una piscina en Menorca. Y si el verde te lo encontraste al destapar la piscina tras el invierno, te interesa la guía para abrir la piscina en primavera paso a paso.

Si no vives en la isla, o simplemente no quieres cargar con la rutina química, ese control semanal es justo lo que hacemos con el mantenimiento integral de piscinas: medir, ajustar y anticiparnos para que el agua no llegue nunca a ponerse verde. Tú llegas y te bañas; nosotros hablamos con tu piscina cada semana.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se pone verde el agua de la piscina?

El agua se pone verde por algas. Crecen cuando el cloro libre baja de su rango, el pH está descompensado o la depuradora filtra menos horas de las que el calor exige. Unos días de descuido en pleno verano bastan: por eso el control químico semanal es la mejor prevención.

¿Cuánto tarda en recuperarse una piscina verde?

Con el proceso completo de cepillado, ajuste de pH, cloración de choque, floculante y filtración, una piscina verde suele recuperarse en dos o tres días. Depende del grado de verde, de la temperatura y de las horas de filtración. Si tras 48-72 horas el agua sigue verde, conviene que la revise un profesional.

¿Hay que vaciar la piscina si el agua está verde?

Casi nunca. El agua verde se recupera con tratamiento químico y filtración, sin vaciar el vaso. Vaciar una piscina tiene sus propios riesgos: el vaso puede moverse o fisurarse por la presión del terreno. Solo se plantea en casos extremos, y siempre con el criterio de un profesional.

¿Hablamos de tu piscina?